Ni viva, ni muerta, sino todo lo contrario...

Ni viva, ni muerta, sino todo lo contrario...
Jack Vettriano

Jack Vettriano

jueves, 16 de junio de 2016

...hasta el fin del amor

Ahora, tras un par de siglos reflexionando, creo aceptarlo, creo quererlo, creo, incluso, esperarlo anhelante.

J.V.

Como he de morir, ya que así es, así será, que sea por tus manos o en las manos tuyas.
Que sea bailando el vals de la vida, hasta que al amortiguarse el bullicio de la música, se apaguen las luces y vengan a buscarme.
Me recogerá la muerte que es como una madre solícita, que te lleva a casa cuando se hace tarde.
Morir cautiva entre tus labios y tus brazos, entre la agonía y el gozo de los labios frescos y los fuertes brazos que me conquistaron, que me sometieron, que me aprisionaron, hecha de tu carne.
Que me condenaron a esta muerte lenta, a esta generosa muerte mía, muerte también tuya, mi vida, porque cuando muera, morirás conmigo.
Porque tú lo ignoras, pero muerte fértil, pues tampoco sabes, que fui yo quien al entregarte todo ¡tanto!, mi risa, mi pena, mi rabia y mi ternura, te alumbré. 
Mi niño y mi hombre.
Moriremos ambos y sellaremos el perdón, con un beso, el dolor relegado al olvido, el pesar, redimido.