Ni viva, ni muerta, sino todo lo contrario...

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Jack Vettriano

Jack Vettriano

jueves, 19 de mayo de 2016

Lo mejor de la vida

Hace muchos años, por mi alocada mala cabeza y espíritu temerario, cometí la imprudencia de visitar Port Aventura.
Todavía muy próxima la fecha de su inauguración, el parque ofrecía a los incautos que nos dejábamos caer por sus instalaciones, su atracción estrella: el Dragón Khan.
Como ya sabréis, por amarga experiencia tal vez, se trata de una versión sofisticada y técnicamente puntera, de la tradicional montaña rusa.
Bien, en puridad, es un auténtico instrumento de tortura, que te somete a imposibles jeribeques aéreos, volteretas, caídas en picado, vertiginosas remontadas, que te inducen a creer en la posibilidad de alcanzar las nubes con las manos. Algodón en rama en todo lo alto, que se desvanece bruscamente, cuando un súbito viraje vertical del diabólico amasijo de herrumbre, amenaza estrellarte contra el suelo.

Una locura.
Metafóricamente, así es la vida.
Una suerte de ruleta rusa, la bala eres tu misma, en el disparadero de un destino caprichoso, arbitrario, incierto, ¡peligrosísimo!
J.V.
Los rara avis son aquellos, que haberlos, haylos, en la frondosa viña del Señor, que vienen al mundo a vegetar plácidamente, durante sus luengas existencias babeantes y soporíferas, de centenario hastío.
Aunque en no pocas ocasiones, me han dado auténtica envidia. Pelusa pringosa y rastrera, por comparación a los vaivenes, sobresaltos, sustos, alarmas, turbaciones, accidentes e incidentes, chascos, pasmos, perplejidades, sorpresas y conmociones, que me ha deparado el azar.

Yo a los palacios subí, yo a las cabañas bajé...declama Don Juan Tenorio...Pues ¡voto a bríos! que puedo decir lo mismo.
He transitado, sin siquiera una piadosa pausa que me permitiera respirar, del gozo al desconsuelo, del acerbo dolor a una felicidad esclatante.

He apurado el cáliz hasta las heces, pero también, he gustado las mieles de instantes de clímax placentero.

Ahora, tengo una ilusión enorme, infinita.
De momento, es una esperanza minúscula que apenas pesa cien gramos y descansa en su regazo biológico, acurrucada en un pliegue endometrial, protegida por la acogedora calidez del útero de su mamá. 
Cuando nazca, arrullarla será una de las mayores alegrías de mi vida. La más grande, quizás.
¡En otoño, voy a ser abuela!

Desde luego, afirmo con rotundidad jubilosa y exultante, lo mejor de la vida, es la vida misma.

4 comentarios:

  1. Querdia amiga: abuela!!!!! palabras mayores para quien usa las palabras con tanta soltura.

    ¿De una hija? Vivir con ella estos meses, otro lujazo no al alcance de todas las abuelas.

    Tanto que preparar para su llegada..... las canciones, los agugutatá, el olor, ese olor a bebé que da la vida..... Tiene celos Harpo?

    Enhorabuena Abuela ;)

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  2. Esa si que es una alegría grande.
    ¡Felicidades!
    La abuelidad condensa lo mejor de ser madre. Y llega en lo más interesante de la vida.
    Disfrútala desde YA.

    Oxímoron

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  3. jajaaj ¡¡ Qué maravillosa noticia, amiga mia ¡¡, ¡¡ Muchas gracias por compartirla con nosotros. Me has sacado una sonrisa de felicidad, después de la amargura de pais que tenemos, y te imagino súper feliz e ilusionada...Enhorabuena y deseo de corazón que todo vaya bien y que lo disfrutes a tope porque te lo mereces. Un beso grande a tu hija también.
    Y, como ya es habitual, no sabes hasta qué punto me identifico con tu descripción de la vida que has tenido. Es curioso que yo también emplée lo de la montaña rusa jajajaj

    Un beso y un abrazo muy fuerte de celebración "abuelera". ( A mí no me ha llegado aún ese momento )

    PD. Pilar, guapa, gracias por tu comentario en el post de ayer. Eres un sol. Muacss. :-)

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  4. Hola ¡Buenos días! Perdonad el retraso n agradeceros vuestra felicitación, ayer tuve que ocuparme de mi padre...¡tan mayor pobrecito!
    ¡Pilar, no sabes la gracia que me hizo tu comentario sobre los celos de Harpo, porque yo creo que el bebé va a ser un poquito difícil de asumir para él! Por otra parte, me emociona que le recuerdes. ¡Ah, incorporo los "agutatas" a mis palabras favoritas, creo que es un neologismo entrañable!!!
    ¡Ay Oxímoron, tus teorías sobre la abuelidad me fascinan y lo sabes! espero que me las desarrolles y aprender de ti. Mil gracias
    Y anastasia, además de mi gratitud por tus buenos deseos, comentarte que me he reído ante esa coincidencia de opiniones que solemos tener...me cuadra totalmente que vivas también en una montaña rusa! A veces, pienso como lo pasaríamos si trascendiéramos de lo virtual a lo real ¡porque anda que no lo pasaríamos genial y arreglaríamos el mundo!
    Que tengáis un día y un finde fenomenal, un besazo

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